Si Hay un Dios
12/14/2012, midnight
De película. Un derechazo paralizó casi en la madrugada del domingo 9 a todo México y todo el mundo del boxeo.
Juan Manuel Márquez, con todo y sus 39 años, se cobró todas las que le habían hecho. Una poderosa derecha mandó a dormir literalmente a Manny Pacquiao, de 33 años.
Faltaba un segundo para terminar el sexto asalto, cuando el "Dinamita" fulminó al asiático.
Pacquiao se fue de boca a la lona dramáticamente. Tanto fue el susto que enseguida el réferi Kenny Bayless detuvo el combate. Más de 16 mil almas se pusieron de pie en la Grand Garden Arena del Hotel MGM Grand & Casino.
El "Pacman" estaba noqueado. No se iba a parar hasta muchos minutos después de la lona, momento que incluso fue de angustia para su esquina, familiares y hasta para el promotor Bob Arum.
El tiempo oficial fue 2:59 del sexto asalto. Márquez por fin vio levantado su brazo en una serie de tres peleas contra Pacquiao que habían estado inmersas en la polémica de los jueces. .
Esta ocasión no hubo necesidad de irse a las tarjetas, donde Márquez había perdido en el pasado dos pleitos y empatado uno con Manny. Se supo luego que hasta el momento del nocaut los jueces se incli-naban para el filipino.
Pero el poder del mexicano se vio muy temprano. Tras tener dos asaltos lentos, lo mandó a la lona a Pacquiao con otra derecha. Manny se paró en malas condiciones y fue hasta el cuatro y quinto asaltos cuando reaccionó.
El quinto fue de antología. Los dos se dieron con todo y a Márquez le contaron una caída, pues al recibir una izquierda de Manny perdió el equilibrio, y el guante tocó la lona.
Entonces llegó el sexto. Un round parejo y donde Manny iba con la izquierda al rostro, pero Márquez cerró bien el episodio y cuando estaba a un segundo de sonar la campana vino el golpe vengador, mismo que le hizo justicia.
Todos preguntan lo mismo: ¿viene la quinta?
"Vamos a descansar, a platicar con la familia y vamos a ver qué viene", apuntó Márquez cuando se le cuestionó si estaba listo para una quinta pelea.
Enseguida agarró el micrófono para gritar ante todos: "Arriba México, arriba México, cabr....".













