El Mundo los Observa
Aqui en EU
11/2/2012, midnight
Uno de los temas más habituales sobre la sociedad norteamericana es el de su desinterés por lo que ocurre fuera de sus fronteras, y uno de los lugares comunes más frecuentes sobre las campañas electorales es el de que la política internacional no cuenta lo más mínimo. Ciertamente, la situación mundial no es lo primero que tienen en mente los votantes de Ohio y Florida que, en última instancia, decidirán el nombre del próximo presidente.
Pero la política exterior es un aspecto determinante en la creación de la imagen que el público se hace de un candidato —por tanto, de sus posibilidades de victoria— y es la razón por la que los resultados de las elecciones en este país tienen consecuencias planetarias.
Aunque el mundo ha cambiado desde que Washington quitaba y ponía Gobiernos en otros países a su antojo, es evidente que Estados Unidos sigue teniendo gran influencia en la marcha de los acontecimientos en distintas regiones, y que algunos focos de conflicto están a la espera de los resultados de estas elecciones para pasar a una nueva fase.
En América Latina, donde el declive de la influencia norteamericana es ostensible, es muy posible que el próximo presidente tenga que enfrentarse al inicio de la transición en Cuba.
Aunque no votan, los ciudadanos del mundo se van a ver, por tanto, afectados por lo que decidan las urnas aquí, y los efectos pueden ser diferentes si gana Obama o gana el candidato republicano, Mitt Romney.
México es el segundo mayor socio comercial y su influencia económica, política y de seguridad en este país está creciendo. Pese a que no figura entre las prioridades de la campaña electoral, más que como referencia
al origen de la mayor parte de los inmigrantes ilegales, México será un asunto del que tendrá que ocuparse el próximo presidente, quizá el único país verdaderamente estratégico de América Latina para la Casa Blanca.
Respecto al resto, no son previsibles grandes variaciones
con respecto a la retórica vacía que ha dominado durante esta Administración. Obama y Romney coinciden en la promoción de acuerdos en esta región.
El dinero va a condicionar también la capacidad de intimidación de las Fuerzas Armadas. Obama ha propuesto una reducción del presupuesto de defensa de 350.000 millones de dólares en la próxima década. Romney se opone. Promete reducir el déficit sin quitar un céntimo al Pentágono. Esa sería su primera batalla en la Casa Blanca.
En ese y en otros frentes, en aquellos en los que la voluntad de los protagonistas locales está condicionada por el rumbo de los vientos internacionales, habrá que esperar al 6 de noviembre.













